Algunos miembros de la BBC Alba, estudiantes y trabajadores, cuentan su experiencia con el gaélico, que significa para ellos tenerlo en su día a día y lo importante que es mantenerlo con vida.

Donald Lamont

Este periodista que lleva el gaélico más allá de su vida personal defiende que las lenguas, cualquier lengua, deben ser preservadas como parte del patrimonio cultural de una región, de una sociedad. De hecho, él cree que la lengua, además de permitir la comunicación entre nosotros, forma parte intrínseca del patrimonio, pues funciona como elemento de unión entre la cultura y las personas. Sin ella es imposible explicar de dónde venimos ni a dónde vamos. Incluso si no se va a ninguna parte, debe ser preservada.

Isabelle Bain

Esta joven estudiante admite que el gaélico es parte de su identidad cultural y que por ello es imprescindible mantenerlo con vida a través de los medios de comunicación y la educación. Defiende que el hecho de hablar un gaélico fluido hace que sus oportunidades laborales se multipliquen. Ser bilingüe hace que estés más capacitado incluso para aprender una tercera lengua.

Catriona Rennie

Colaboradora de la BBC Alba, Catriona, igual que sus compañeras, cree firmemente que hablar gaélico es importante porque es una de las partes clave de su cultura. Dejar morir la lengua es demostrar que el interés que se tiene por el lugar o por sus tradiciones es cero.

Amy MacLeod

Como promotora de la lengua gaélica en los medios de comunicación, Amy defiende que el gaélico es hablado por un reducido grupo de gente y esto provoca que ser hablante de esta lengua te convierta en una persona muy específica laboralmente hablando, pues accedes a un mayor número de oportunidades. Además, hablar gaélico en el ámbito doméstico provoca que este sobreviva pese a las dificultades.